Construir
una casa europea mejor
Declaración de los obispos de
Después de 64 años de
desarrollo pacífico, y a los 20 años de la caída del Telón de acero, que puso
término a la división del continente, el proceso de integración europea merece
ser apreciado, a pesar de algunas lagunas. Por este motivo, los Obispos de
Incluso en este tiempo de
incertidumbres debidas a la crisis financiera y económica,
Participando en la
elección del Parlamento Europeo, todos los ciudadanos tienen la posibilidad de
contribuir al desarrollo y a la mejora de
La participación en las elecciones:
un derecho y una responsabilidad
La participación de los
cristianos es esencial para redescubrir el “alma de Europa” que es vital para
responder a las necesidades fundamentales de la persona humana y para el
servicio del bien común.
El Parlamento Europeo,
a través de sus poderes y sus competencias (que serán todavía reforzadas cuando
concluya el proceso de ratificación del Tratado de Lisboa), debe contribuir a
responder a estas aspiraciones y objetivos.
Lo que esperan los cristianos del Parlamento
Europeo
Los principios
fundamentales de toda sociedad son la dignidad humana, la promoción del bien
común. Por este motivo, estos principios deben encontrarse en el corazón mismo
de todas las políticas de
Teniendo en cuenta el
importante papel desempeñado por el Parlamento Europeo, esperamos de sus
miembros que participen y contribuyan activamente en lo siguiente:
C Respetar la vida humana desde la
concepción a la muerte natural, como parte integrante de las legislaciones,
programas y políticas de
C Apoyar a la familia
fundada sobre el matrimonio, —entendido como la unión entre un hombre y una
mujer— como unidad básica de la sociedad.
C Promover los derechos
sociales de los trabajadores, procurándoles condiciones de trabajo
respetuosas de su salud, de su seguridad y de su dignidad.
C Promover una
gobernabilidad económica fundada en valores éticos dirigida a
un desarrollo humano duradero, en el seno de
C Promover la justicia en las relaciones de
C Demostrar la solidaridad mediante
la elaboración de políticas de ayuda para con los más débiles y más necesitados
en nuestra sociedad (en particular, los discapacitados, los que demandan asilo,
los inmigrantes).
C Proteger la creación mediante
la lucha contra el cambio climático y animando a tener un estilo de vida basado
en la moderación.
C Promover la paz en el mundo mediante
una política exterior de
Iluminados y guiados
por la enseñanza de Cristo, los cristianos están dispuestos y deseosos de
contribuir a la satisfacción de estas aspiraciones, en el espíritu de la
declaración de Su Santidad el Papa Juan Pablo II: “La inspiración cristiana
puede transformar la integración política, cultural y económica en una convivencia
en la cual todos los europeos se sientan en su propia casa” (Ecclesia in Europa, 121).
Bruselas, 20 de marzo
2009
Siguen las firmas de 22
representantes de las Conferencias Episcopales de Europa, entre ellos la de Mons.
Adolfo González Montes, Obispo de Almería (España)